
Han hecho un alto en sus tareas escolares para atender al lente de la cámara, o a lo que haya llevado allí al fotógrafo. Aunque parecen más bien estar echando un vistazo al futuro, para no perderle la pista.
Fotografía: Orlando D’Elia.
Un diario íntimo, de periodicidad visceral, para los perseguidores del elusivo arte literario.